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El resultado es un juego curioso, pero que tiene bastantes problemas tanto en el control, como en el aspecto gráfico. Curiosamente, el desarrollo del Shinobido está bien definido y las misiones son de varios tipos que están subdivididas.
La recuperación de un clan El argumento del juego es bastante simple en sí y tiene lugar en el siglo XVI, época medieval japonesa y, probablemente, una de las más conflictivas del país nipón. La tranquila provincia japonesa de Utakata está protegida por el mejor clan de Ninjas de su generación, pero de repente, son atacados y prácticamente aniquilados. Sin defensa alguna, los enemigos comienzan una revuelta.
El juego comienza con el renacimiento de ese clan y su puesta en marcha, además de una investigación para averiguar quién ha sido el responsable de toda la aniquilación de este clan.
Y es ahí donde comienza Shinobido, un título que prometía, pero cuyo desarrollo se queda en algo simple que acaba aburriendo por su monotonía.
Misiones, misiones y más misiones Si nos fijamos en el principal competidor de Shinobido, Tenchu, veremos que se trata de un juego de ninjas que mezcla el sigilo con la acción. Sin querer llegar a ser completamente paranoico con ambas cosas, el juego era entretenido y divertido. Shinobido quería aspirar a esto, pero al final se queda en el camino por fallos bastante nimios.
El desarrollo del juego es muy simple. Se sigue una historia que se va desarrollando mientras cumplamos las misiones. Nada menos que cien misiones a nuestra disposición, algo de lo que pocos juegos pueden alardear.
El problema de estas misiones es que son demasiado monótonas ya que básicamente se centran en diferentes clases, pero al final siempre son las mismas y este es el principal problema del juego. Además, y no sólo eso sino que básicamente cada decorado parece el mismo, lo que tras diez o doce misiones nos parece que estemos superando cada nivel de forma absolutamente monótona.
Eso sí, como aliciente hay que decir que tenemos una enorme cantidad de personajes desbloqueables, pero con un pequeño fallo. Como Shinobido ofrece a los usuarios un avance por niveles, si intentamos hacer una misión de mayor dificultad con un personaje de bajo nivel, veremos que nuestra duración en la partida es muy, muy breve, con lo que siempre conviene comenzar de nuevo, volviendo, una vez más a la monotonía.
Control, cámara y jugabilidad general De Shinobido: La Leyenda del Ninja quiero destacar, sobre todo la calidad de sus controles. Están bien distribuidos y se usa todos los que hay en PSP. El pad analógico para controlar al personaje y la cruceta digital para los accesos directos. Cada botón tiene su función y además responde a la perfección.
El problema de este juego, para nosotros, es sin duda la cámara, en especial cuando la fijamos en un enemigo. Si nos encontramos junto a un muro, y esto pasará a menudo al ser un título de infiltración, veremos como la cámara tiende a no quedarse quieta y a moverse como loca. No sólo eso, sino que, además, tendremos despegarnos de la pared para que quede quita y el resultado, en la mayoría de los casos es que nos descubren.
Aparte de esto, el sistema de misiones normalmente se divide en llevar paquete, destrucción o recuperar paquete. Eso sí, siempre hay variaciones y dependiendo de los enemigos, tendremos que hacer un mayor o menor esfuerzo. Las diferentes dificultades que tenemos, simplemente incrementan la resistencia o el daño de los enemigos, pero poco más.
Gráficos y sonido Hacía tiempo que no lo veíamos pero Shinobido: La Leyenda del Ninja es un claro ejemplo de Popping, es decir, de ese molesto efecto en el que las cosas aparecen de la nada.
El porqué es sencillo: grandes escenarios, grandes enemigos y personajes y ubicaciones amplias, lo que da como resultado que la PSP tenga problemas para mover. Una de las soluciones de los desarrolladores ha sido ofrecer un juego que se produce totalmente de noche. Si ya hubieran puesto niebla, seguramente nos encontraríamos con que no hablaríamos de popping.
En cuanto al detalle, decir que el de los personajes es absolutamente espectacular, tanto el del nuestro, como el de los enemigos y las animaciones están detalladas. Los decorados por, otro lado, son bastante planos, lo que resta puntos al juego en el apartado gráfico.
El sonido es excesivamente simple, tanto que hay veces que brilla totalmente por su ausencia. Vale que un ninja tiene que ser silencioso, pero no un juego de ninjas. Eso sí, la música cuando suena es realmente espectacular.
Nuestra opinión Shinobido: La Leyenda del Ninja es un juego bastante mediocre y tenemos que decir que cuando lo cogimos inicialmente nos gustó. Sin embargo, ofrece fallos de cámara y una monotonía tal, que al cabo de unas misiones ya vas jugando por inercia, o por aburrimiento. La peor señal para cualquier videojuego.
Lo mejor Modelado y animación de personajes.
Lo peor Tan simple que tiende a la monotonía y al aburrimiento. Efectos de sonido prácticamente ausentes.
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