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Además, Mercury Meltdown es algo más que una segunda parte, gracias a las múltiples mejoras gráficas y mejoras que se han hecho en los puzzles que ahora son mucho más complejos y desafiantes.
Más puzzles, más diversión No hay argumento, desde luego, pero sigue con su fuerte que no es otro que un gran número de puzzles enmarcados principalmente en tres tipos genéricos.
Por un lado tenemos el de llegar lo antes posible a una meta. Recorrer laberintos sin parar hasta llegar hasta nuestro objetivo. En segundo lugar tenemos un tipo de juego donde deberemos cumplir una serie de objetivos para superar el nivel y por último deberemos llegar al final de nivel con un determinado porcentaje del elemento principal del juego (que además le da nombre): el mercurio.
El protagonista absoluto del juego es una bola de mercurio que deberemos llevar hasta el final del nivel. El mercurio es maleable y transformable y si este concepto ha sido perfectamente llevado en el juego es para ofrecer una diversión excelente
Laboratorios y puzzles El juego cuenta con una gran variedad de puzzles que han sido organizados en laboratorios. Cada uno de estos laboratorios ofrece diferentes niveles que, como en todo juego de puzzles, ofrece a los usuarios una dificultad progresiva. Como todo buen juego de puzzles, hay tantas variantes en cada nivel, que deberemos escurrirnos el coco perfectamente en cada uno de los niveles para intentar solucionarlos.
Inicialmente puede parecer sencillo, pero algunas veces el pasillo por donde ha de pasar nuestra bola de mercurio se estrecha y esto puede hacer que perdamos demasiado del preciado líquido y que no acabemos el nivel. Otras tendremos que partir el mercurio, algo que no es demasiado difícil, e ingeniárnoslas para conseguir llevar dos bolas de mercurio a diferentes lugares.
Pero las combinaciones no acaban ahí. Colorearlas, mezclar los colores, usar teletransportadores, etc. son algunas de las sorpresas que nos encontraremos en Mercury Meltdown. Y si todo esto no os ha parecido suficientemente difíciles, debéis tener en cuenta dos factores más: el tiempo límite del nivel y que cada vez que perdamos algo de líquido, la bola irá más rápido (aparte del tema del porcentaje necesario para pasar de nivel. Así, si en los niveles en los que tengamos que partir la bola, lo hacemos de forma diferente, una de ellas se moverá mucho más rápido.
Hasta aquí, aunque divertido, podríamos decir que aparte de más puzzles no hay nada nuevo, pero esto es una razón equivocada desde el principio, porque el detalle se ha incrementado y ha cambiado totalmente gracias a un nuevo motor gráfico
Gráficos y sonido Al igual que la versión de PS2, Mercury Meltdown ofrece un entorno visual de una calidad excepcional. Si en Mercury Meltdown Remix nos asombraba el potente motor gráfico Cel Shading para darle vida, en Mercury Meltdown nos asombra aún más, porque tenemos una PSP y se mueve igual que si de una PS2 se tratase, Aunque, nuevamente, la verdadera estrella es, precisamente, la bola de mercurio. Su maleabilidad, perfectamente animada, su forma de colorearse, de partirse, de moverse, etc. es perfecta.
En cuanto al sonido este se define principalmente por la BSO, llena de composiciones electrónicas que nos acompañarán a lo largo de todo el juego sin hacerse para nada pesadas.
Nuestra opinión Ya nos gustó la versión de PS2 de este juego, pero es que la versión de PSP del título es absolutamente increíble en todos los sentidos, ya que si bien, los puzzles son los mismos, hay que decir que el juego se mueve igual de bien en PSP que en PS2, con la ventaja de ser totalmente portátil. Además, la versión de PSP ofrece un modo de carga realmente increíble, uno de los principales problemas de la consola.
Lo mejor Un clásico juego de puzzles con variantes totalmente originales. Que PSP se mueva igual que PS2. La carga es casi inmediata
Lo peor Incluso los niveles más fáciles son complejos.
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