Visualmente simplista La presentación de Echochrome es muy simple, con gráficos dibujados en negro sobre un fondo blanco y sin texturas de ningún tipo. Un apartado gráfico muy simple, pero perfecto para el tipo de juego que es, porque evitando el uso del color se potencia los efectos ópticos y las perspectivas del juego. Al mismo tiempo, el diseño de niveles es muy bueno, con extrañas formas poligonales que se vuelven más y más complejas a medida que avanzamos niveles. Los efectos sonoros son casi inexistentes y la música, orquestada con violines y chelos, se puede volver pesada tras algunas horas de juego.
Recomendado para puzzlemaníacos En definitiva, aunque el novedoso sistema de juego de Echochrome puede suponer un gran obstáculo para la mayoría de jugadores, los amantes de los juegos de puzzle sabrán agradecer este nuevo concepto de juego. A pesar de todo, la dificultad se nos antoja muy difícil desde el principio y la extrema simplicidad de la que hace gala puede tornarse en jugabilidad repetitiva a la larga.
 Lo mejor - Puzzles diferentes - Editor de niveles - Desafiante
Lo peor - Música - Puede ser muy difícil - Demasiado reflexivo
|